Profr. Vladimir Godoy
Al otro día de su toma de posesión como presidente
de México, Vicente Fox
anunció la disposición del EZLN de restablecer
el diálogo con el nuevo
gobierno federal, haciendo creer a los mexicanos que el proceso
de paz en
Chiapas iniciaba su culminación.
El EZLN pidió tres condiciones para iniciar el diálogo.
A casi 50 días del
anuncio del presidente del reinicio de un diálogo entre
el gobierno federal
y el EZLN, Fox pone ahora una condición al EZLN: que depongan
las armas y
que se rindan.
Vicente Fox, al igual que Ernesto Zedillo y Carlos Salinas habla
con doble
lenguaje.
Lo que se está negociando en este momento son las condiciones
para el
diálogo. Nada más.
De darse el diálogo, las partes podrán llegar a
todos los acuerdos posibles,
incluso al de que los zapatistas depongan las armas. No se puede
querer un
verdadero diálogo cuando se ponen condiciones que deberían
de surgir como
acuerdos de dicho diálogo.
Las tres condiciones del EZLN son militarmente posibles, judicialmente
procedentes y políticamente aceptables, pues el gobierno
federal no pierde
el control político y militar en Chiapas.
La condición de Vicente Fox es falaz pues la rendición
del EZLN significa la
desaparición política del movimiento indígena
zapatista. Y sin actores
políticos no puede haber diálogos, ni acuerdos
ni nada.
(Enero del 2001).